Apuntes de Ecología Aplicada

Lomas y vaguadas de La Muela. Cartagena. Curso de ecología aplicada al diseño ecosistémico en abril de 2014.

En esta página recogeremos apuntes de ecología aplicada del año 2014 en la sección de Teoría y Práctica de la Permacultura.

Algunos de los modelos teóricos necesarios para entender la estructura y el funcionamiento de la vegetación del semiárido termomediterráneo, se aplican con éxito en otros entornos, en los que difícilmente hubiesen podido ser desarrollados. ...Uno de los más llamativos es el que asocia los tipos de ritmo estacional con la competencia entre herbazales perennes y matorrales desecables en el monte bajo: Los primeros tienen ventaja en lugares con dos estaciones, húmeda y seca, es decir donde el verano es largo, el invierno cálido, y no se interrumpe la producción vegetal por sequía en esta última estación. Esto da a los lugares una predisposición forrajera, tanto para caza como para ganadería extensiva. En otros casos el ritmo es de cuatro estaciones, bien por que hay sequía invernal, como sucede en laderas muy soleadas, bien por que hay una pausa importante por frío en invierno, en laderas sombrías, hacia el interior o en altura. Esto beneficia a matas leñosas con capacidad de desecación; cuya repuesta ante la lluvia tras períodos de sequía no muy largos es mucho más rápida; y permite aprovechamientos más variados, complementando la producción de forraje con apicultura, aromáticas y fibras... En cualquier caso el monte bajo semiárido es guapo a más no poder....

El encaje del pino carrasco en el semiárido.

En la foto ejemplo de olivo juvenil espontáneo, que crece bajo el pinar, y sobre el "pinacho", aguantando sin ayuda humana dos veranos torridos sucesivos. Fuente Vieja

En ombrotipos áridos y en aridales localizados dentro del semiárido no hay pinos ni ningún otro árbol en matriz. Su presencia queda restringida a relieves cóncavos y otras zonas de sequía atenuada. En semiárido inferior los pinos carrascos forman parte de la vegetación definitiva por que ningún otro árbol o gran arbusto soporta los mismos niveles de sequía. Las formaciones vegetales correspondientes son, en general, matorrales arboblados y en las proximidades de la costa también sabanas, con un potentísimo estrato de hierba perenne. En enclaves menos áridos; sobre todo en semiárido superior y ombrotipo seco; los pinares de carrasco tienden a cerrarse y a formar masas selváticas, con estratos bajos poco desarrollados. Esto indica que no son vegetación titular y están preparando el terreno a garrigas y bosques clímax, con palmito, lentisco, olivo, enebro y diversas especies de Quercus, entre otras. En su función de formador de suelo el carrasco ha de dar prioridad a la cantidad sobre la calidad, por lo que contiene compuestos que retrasan la descomposición, asegurando así la formación de una espesa capa de humus que acumula nutrientes y retiene humedad. Por otra parte el ambiente sombreado que generan resulta idóneo para la implantación de las especies titulares, que crecen con prisa y en vertical. Tras varias décadas estas últimas sustituyen a los pinos, pero no por completo, y suele quedar un estrato alto de pinar de alrededor de un 30% de densidad. La plantación masiva de carrascos para madera fue una aberración, al menos en la forma en que el ICONA, de ingrato recuerdo, lo hizo.Pero también lo es negar a este notable y resistente árbol, el reconocimiento de sus importantes funciones.

Leñosas pioneras autóctonas y alóctonas:

Eucaliptos aislados en el seno de un pinar. Valle de Las Agüicas, La Muela. Cartagena de España.

A diferencia de los eucaliptos, tanto el carrasco como el pinaster son especies autóctonas europeas e ibéricas y tienen su encaje natural en los ecosistemas de por aquí. El primero es especie titular en las etapas clímax del semiárido inferior, donde forma estratos arbóreos difusos sobre estepas de espartal o albardinar, con albaida, boja, romero, espino negro y otras muchas especies que, en parte, dependen de las mejoras microclimáticas que cada árbol genera a su alrededor. En semiárido superior y seco inferior, el carrasco tiene también un papel fundamental y una presencia definitiva en muchas comunidades clímax: Protagoniza el estrato vegetal mas alto, denso pero no cerrado, bajo el cual suele haber olivos, lentiscos, enebros, coscojas y aladiernos, con alguilagas, palmitos y sabinos cerca del litoral, y céspedes potentisimos de brachypodium retusum, dactylis glomerata y otras gramas forestales. Como en el otro caso, la inmensa mayoría de éstas plantas dependen de las condiciones que crean los pinos, y pocas de ellas sobrevivirían de ser eliminados éstos. En seco superior y en subhúmedo el pinar, aquí ya cerrado y de aspecto selvático, cubre una etapa sucesión avanzada que abre camino a las garrigas y bosques de esclerofitos mediterráneos. Pero ni siquiera en estos casos el carrasco 

desaparece por completo al madurar el ecosistema: Permanece como estrato abierto o difuso por encima de la masa titular. Otros pinos mediterráneos, como el pinaster o el piñonero, tienen funciones parecidas a estas últimas, pero en ombrotipos subhúmedos y en humedales. Por su parte el pinaster puede formar masas muy estables, definitivas o casi, en montaña, allá donde los esclerofitos tienen dificultades por el frío y los marcescentes por sequedad estival. En la práctica una masa de pinar natural que se haya desarrollado en respuesta a intensas degradaciones por fuego, erosión o labranza, se parece mucho a aquellas otras plantadas para madera, y el proceso de sucesión que conduce hacia el bosque titular es básicamente el mismo: Una sustitución lenta, gradual y sin prisas. Los eucaliptus son especies exóticas, por supuesto, pero una vez que están plantados y desarrollados están cumpliendo funciones de control microclimático vitales para que avance la sucesión, y si queremos acelerar ésta debemos conservar dichas functiones a la vez que facilitamos la sustitución que corresponda. Por ultimo señalar que, pese a su exotismo, tanto los eucaliptos como el pino canario tienen la capacidad de rebrotar de yema tras los incendios, facultad ésta que en según que casos no podría ser pasada por alto... La restauración de la cubierta vegetal en eriales labrados va a ser tarea prioritaria y factor económico decisivo en el futuro de potencia decreciente. La ingeniería ecosistémica es técnica compleja y puñetera como pocas y al mas mínimo despiste sale el tiro por la culata.

 

La verdura nitrófila en permacultura...

Cultivo natural sobre suelo orgánico en la Fuente Vieja 2014.

Cultivos naturales: una historia de competencia, invasión y nuevos asentamientos.

La hojarasca, la paja y el humus contienen nitrógeno, de hecho la materia orgánica es la única reserva estable de nitrógeno en el suelo, dada la extrema solubilidad de los compuestos inorgánicos comunes de este elemento ¿Cómo descomponer humus de un suelo orgánico maduro para cultivar verdura nitrófila? El agricultor lo remueve con la tierra, provoca su descomposición masiva y rápida, su pérdida por lavado en profundidad y se ve obligado a invertir constantemente trabajo y dinero para reponerlo. Sin embargo hay mecanismos naturales que producen esta descomposición de forma controlada y dosificada, en función de las necesidades y posibilidades de las plantas... Consideremos un ejemplo real que a la vez puede ser tomado como modelo: Un pino carrasco muere por competencia con un olivo que se desarrollaba bajo él, en un pinar denso de una colina litoral, en semiárido medio con fuerte precipitación de nieblas. En la zona que empieza a ser alcanzada por luz directa, sobre el suelo del pinar, se forma un prado de Sonchus, Urospermum, Lathyrus, alguna especie anual de Medicago y el cereal silvestre Brachypodium distachyon entre otras ¿Qué ha sucedido? El incremento de calor combinado con la humedad ha activado tanto la flora bacteriana y fúngica, como la microfauna. Todos estos organismos han metabolizado y descompuesto humus. Algunos invertebrados cavadores, además, han mezclado tierra y humus forzando una descomposición algo más intensa, que no persistirá mucho pues rápidamente serán controlados por depredación. Las semillas de verdura nitrófila han llegado transportadas por el viento y por animales, han encontrado condiciones favorables, se han implantado y atraen aún más a los animales; herbívoros sobre todo, pero tras éstos también carnívoros; que aportarán más cantidad y variedad de semillas: La calva que dejó el difunto carrasco se ha convertido en centro de interés en varios centenares de metros a la redonda, y es a la vez herida que empieza a cicatrizar y escenario de la última fase de la sucesión: La sustitución del pino carrasco por el olivo. Este último inició el proceso dos o tres lustros antes, cuando germinó a partir de la semilla que una torcaz transportó en su tubo digestivo...

 Conforme pase el tiempo nuevas especies vegetales entrarán en juego. Entre éstas hay herbáceas perennes más o menos nitrófilas, como Allium, Arisarum, Eryngium, Dactylis, Brachypodium retusum y muchas otras. También leñosas de matorral; como varios Thymus y Teucrium, Satureja, Lavandula o Dorychnium; y arbustos espinosos destinados a rodear y proteger al olivo una vez que este haya crecido, como Asparagus horridus, Asparagus albus, Calicotome, Rhamnus lycioides, Chamaerops y la liana cortante Rubia peregrina. Sin embargo la atracción que ejerce el prado sobre la fauna, y la presión de ésta, mantienen un cierto nivel de activación de nitrógeno, que hace que se haya consolidado como comunidad nitrófila; conservando altas proporciones de verdura en su composición; a la vez que aporta nitrógeno para el desarrollo del olivo y de su orla. Conviene aquí remarcar un mecanismo de cierta complejidad que implica tanto a la fauna, como al suelo y a la vegetación madura: Los animales pueden morder el olivo y otros árboles y arbustos, provocándoles daños de cierta consideración. Hacen a la vez vertidos de orina al suelo; estimulados incluso por haber comido alguna planta de efecto diurético; y esto provoca en el humus una reacción de descomposición retroalimentada, siempre que la temperatura sea lo suficientemente alta y haya humedad disponible. Una cantidad de nitrógeno mayor de lo normal queda entonces a disposición de las raíces de las plantas, con lo que los daños sufridos pueden ser restaurados con rapidez. También crecerán con fuerza las herbáceas más nitrófilas atrayendo presión de herbívoros y descargando así a las leñosas de la clímax... Y todo esto ha sucedido en un suelo espeso y maduro de pinar que no ha perdido productividad alguna durante el proceso.

 ¿Que intervenciones y estrategias se nos ocurren para aplicar estos datos, y otros consecuentes, a la producción permacultural de verdura nitrófila? Por ejemplo: Regar en las horas del día de máximo calor. Un, dos, tres, responda otra vez...

 

El papel del eucalipto en la sucesión.

Crece mucho soto arbustivo bajo los eucaliptos. Es una cuestión de acople sucesional: Como los pinos y muchas especies del género Acacia, entre otros, la mayoría de los Eucalyptus son árboles pioneros sobre quemadas y zonas con erosión intensa, cuyas funciones son restaurar a toda prisa la cubierta vegetal y el suelo orgánico. Son por eso de crecimiento rápido y de hojarasca bastante resistente a la descomposición: Han de actuar en circunstancias en que la cantidad tiene prioridad sobre la calidad... Sin embargo, pasados dos o tres lustros ese suelo orgánico extremadamente estable y poco generoso cambia radicalmente y se convierte en el mejor encaje para olivos, algarrobos, carrascas, alcornoques, robles, hayas o castaños. Y pasadas tres o cuatro décadas, de no mediar nuevo incendio o evento erosivo, el bosque titular empezará a sustituir al bosque pionero... Tanto es así que los ecólogos australianos calculan la frecuencia media de incendios de cada zona, en función de la proporción de eucaliptos en las masas forestales sobre grandes extensiones de territorio. La mala prensa que suelen tener los árboles de crecimiento rápido se debe al uso abusivo que se ha hecho de ellos en silvicultura industrial, plantándolos muchas veces después de arrancar bosques de Quercus; por ejemplo; con el consiguiente desastre ecológico, y la ruina de las microeconomías locales asociadas.

Eucaliptar en regresión "invadido" por el matorral autóctono del semiárido termomediterráneo. Escombreras. Cartagena de España.

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Comentarios

26.09 | 19:26

Gracias. Un cordial saludo.

...
17.09 | 10:26

Me gusta

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30.08 | 16:29

Gracias Carmen. Quedo atenta.

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06.07 | 00:31

Hola Antonio, si efectivamente tiene que ver con la paleodieta pero desde un análisis científico basado en la bioquímica, la ecología y la antropología...

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