Filosofía del conocimiento

"Diversas jugadas precientíficas se están reactivando por todas partes, la ciencia está siendo atacada y el caso es que esta resulta vulnerable. La vulnerabilidad de la ciencia se debe a que demasiadas ideas precientíficas subyacen bajo su discurso, a que con demasiada frecuencia métodos y teorías se ven retorcidos a fin de extraer conclusiones preestablecidas y servir a intereses de parte, y a que se está tardando demasiado para adoptar y utilizar herramientas teóricas, ya disponibles, que sitúen cada asunto en su contexto y aporten visión de conjunto... El trabajo de la ciencia es describir los mecanismos y los procesos sin recurrir a la cómoda idea de un dios todopoderoso y eterno que lo sostenga todo, pero eso no basta: ideas sin fundamento científico como la “sustancia espiritual” o la “fertilidad de la tierra” se cuelan sin dar mucho el cante desde áreas de información oscura, contaminan el trabajo científico, distorsionan sus productos y les restan efectividad. Otras ideas huecas como la “naturaleza” son empleadas abiertamente y sin grandes restricciones, e incluso las hay como el “efecto placebo” (cosa de “la mente”), que han sido inventadas sobre la marcha para sortear situaciones especialmente embarazosas... La idea de naturaleza se fabricó mucho antes de que la ciencia moderna echase a rodar, y es contrapuesta a lo sobrenatural y a lo cultural, artificial o humano. No es que la ciencia niegue lo sobrenatural, sino que a la hora de trabajar pasa mucho de ello y, visto lo visto, aún más que debería de pasar. Nada hay en los mecanismos físicos básicos que permitan distinguir lo que hacemos lxs humanxs de lo que sucede “en la naturaleza”, es decir sin nuestra intervención más o menos directa (¿Hay algo en nuestro entorno que no esté siendo más o menos influido por nuestra actividad?). La distinción entre las cosas sagradas, divinas y maravillosas que hace el sistema agroganadero respecto a todo lo borde y malo que hay al otro lado del borde, la construyeron las primeras culturas neolíticas para dotar de armamento conceptual a su particular revuelta “contra el sistema”. Se trata de algo que solo le sirve a aquello a lo que sirve, se revuelve cada vez que se le intenta dar la vuelta y debería ser desechado por completo, sobre todo en tiempos en que una de las tareas prioritarias es reubicarnos a nosotrxs mismxs y a nuestras máquinas en los ecosistemas de los que, pese a todos los juegos de lenguaje, nunca hemos dejado de formar parte.
Por último, y volviendo a lo del principio, decir que la reactivación de jugadas pre y anticientíficas parte de un significativo error de bulto que consiste en haberse creído el cuento que ellas mismas se han contado: según estas habría llegado su momento porque la ciencia ya no sería necesaria, y bastaría con mantener funcionando de manera repetitiva, semiconsciente y automática todo lo que la ciencia y la técnica han construido, para a la vez dar rienda suelta a la imaginación y vivir en realidades virtuales y mundos de fantasía... El mismo Lyotard reconoció que el carrusel posmoderno solo sería viable en caso de que siguiere habiendo energía suficiente para seguir dándole vueltas. Por el contrario tanto el decrecimiento inevitable de la potencia como el desbarajuste medioambiental en aumento, nos van a obligar a afinar al pelo a todxs, con todo y por todas partes para no sucumbir en el meneo. Con esto las ciencias y las técnicas, o en su caso los sistemas de manejo de datos que pudieran sustituirlas, se van a ver obligadas a entrar en un proceso de desarrollo y acumulación sin precedentes. Pero en realidad la ciencias, las técnicas y los datos manejables no son nadie, y nadie nos va a dar el trabajo hecho."
E4E
"El desmoronamiento del edificio conceptual establecido no es imputable a ningún ataque concreto y menos aún a una conspiración planificada, ya que resulta de un cambio de paradigma que no sólo viene forzado por las transformaciones que irradian desde las culturas: también la propia ciencia está produciendo y acumulando teorías de lo complejo e impreciso que, curiosamente, describen y predicen los procesos del mundo real con mucha más precisión que la simple (y cómoda) exactitud del dos más dos son cuatro... Y al final es el resultado lo que cuenta."
E4E
"Como sucede con la energía y la materia, casi toda la información que existe es oscura: estás en ella, te atraviesa y tu cuerpo trabaja con ella... Aunque no seas consciente."
A.C.Fuentevieja
La isla del tonal está desdibujada por la niebla. Destaca sobre un mar que se confunde con el cielo, y se niega a ratificar nuestras certezas." Hacia mitad de los noventa reflotamos la revista "Ecópolis" con la ayuda de la Red de Permacultura del Sureste, y decepcioné a algunxs cuando anuncié que no iba a escribir ni un solo artículo sobre chamanismo. El caso es que no tocaba: la selección darwiniana aún no había actuado sobre prácticas y contenidos, prevalecía la estética del todo vale y convenía delimitar conceptos... Ha pasado el tiempo, todo es diferente, la eficiencia se ha multiplicado, la corriente se está desbordando y la reacción cientifista reacciona. La ciencia y la técnica son instrumentos poderosos pero tienen sus propias reglas, y para operar dentro de ellas conviene seguirlas a rajatabla. Sin embargo lo realmente importante es el resultado final: lo que sacamos de ellas e incorporamos a las artes.
"El cientifismo no es científico por que, para empezar, se fundamenta en un disparate axiomático de difícil camuflaje: pretende que aquello que no puede ser constatado y explicado en términos científicos no sólo quede excluido, de momento, del campo de estudio de la ciencia, sino que también y a todos los efectos sea "expulsado" del mundo real... Sólo habría una línea de pensamiento capaz de sostener este delirio, y es considerar que la ciencia habría llegado ya al final de su recorrido, que todos los mecanismos fundamentales están descritos exhaustivamente y que, por lo tanto, cualquier fenómeno o discurso que no pueda ser explicado o apoyado científicamente no puede existir o, respectivamente, resultaría falaz... Pero para cerrarse sobre sí misma la ideología cientifista tiene que tomar como referencia un estado concreto del desarrollo de la ciencia, con lo que se obliga a renunciar a todo lo que haya venido o vaya a venir después. Para "plantarse" parece haber elegido algún momento hacia finales del siglo XIX o principios del XX, anterior a la puesta en marcha de la mecánica cuántica y de la teoría de la relatividad, a las que sin embargo pocxs cientifistxs osan hoy cuestionar. Ambas quedarían así en algo parecido a un incómodo limbo fronterizo... Mucho más acá, temporalmente hablando, está la teoría de sistemas con sus soportes y precedentes físicos, biológicos y cibernéticos, y un denso ramaje de derivados que afrontan con todo rigor metodológico la complejidad y la imprecisión, y van dando forma a un nuevo paradigma. No sólo el cientifismo: también la obsesión de querer explicarlo todo recurriendo a claves simples queda en evidencia cuando se le pone todo esto delante.
"
J. Ramón Rosell

Comentarios

26.09 | 19:26

Gracias. Un cordial saludo.

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17.09 | 10:26

Me gusta

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30.08 | 16:29

Gracias Carmen. Quedo atenta.

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06.07 | 00:31

Hola Antonio, si efectivamente tiene que ver con la paleodieta pero desde un análisis científico basado en la bioquímica, la ecología y la antropología...

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