Teoría y práctica

Verdura nitrófila, suelo orgánico maduro y permacultura:

Cultivos naturales: una historia de competencia, invasión y nuevos asentamientos.

Tema interesante... Veamos:

La hojarasca, la paja y el humus contienen nitrógeno, de hecho la materia orgánica es la única reserva estable de nitrógeno en el suelo, dada la extrema solubilidad de los compuestos inorgánicos comunes de este elemento ¿Cómo descomponer humus de un suelo orgánico maduro para cultivar verdura nitrófila? El agricultor lo remueve con la tierra, provoca su descomposición masiva y rápida, su pérdida por lavado en profundidad y se ve obligado a invertir constantemente trabajo y dinero para reponerlo. Sin embargo hay mecanismos naturales que producen esta descomposición de forma controlada y dosificada, en función de las necesidades y posibilidades de las plantas... Consideremos un ejemplo real que a la vez puede ser tomado como modelo: Un pino carrasco muere por competencia con un olivo que se desarrollaba bajo él, en un pinar denso de una colina litoral, en semiárido medio con fuerte precipitación de nieblas. En la zona que empieza a ser alcanzada por luz directa, sobre el suelo del pinar, se forma un prado de Sonchus, Urospermum, Lathyrus, alguna especie anual de Medicago y el cereal silvestre Brachypodium distachyon entre otras ¿Qué ha sucedido? El incremento de calor combinado con la humedad ha activado tanto la flora bacteriana y fúngica, como la microfauna. Todos estos organismos han metabolizado y descompuesto humus. Algunos invertebrados cavadores, además, han mezclado tierra y humus forzando una descomposición algo más intensa, que no persistirá mucho pues rápidamente serán controlados por depredación. Las semillas de verdura nitrófila han llegado transportadas por el viento y por animales, han encontrado condiciones favorables, se han implantado y atraen aún más a los animales; herbívoros sobre todo, pero tras éstos también carnívoros; que aportarán más cantidad y variedad de semillas: La calva que dejó el difunto carrasco se ha convertido en centro de interés en varios centenares de metros a la redonda, y es a la vez herida que empieza a cicatrizar y escenario de la última fase de la sucesión: La sustitución del pino carrasco por el olivo. Este último inició el proceso dos o tres lustros antes, cuando germinó a partir de la semilla que una torcaz transportó en su tubo digestivo...

 

Conforme pase el tiempo nuevas especies vegetales entrarán en juego. Entre éstas hay herbáceas perennes más o menos nitrófilas, como Allium, Arisarum, Eryngium, Dactylis, Brachypodium retusum y muchas otras. También leñosas de matorral; como varios Thymus y Teucrium, Satureja, Lavandula o Dorychnium; y arbustos espinosos destinados a rodear y proteger al olivo una vez que este haya crecido, como Asparagus horridus, Asparagus albus, Calicotome, Rhamnus lycioides, Chamaerops y la liana cortante Rubia peregrina. Sin embargo la atracción que ejerce el prado sobre la fauna, y la presión de ésta, mantienen un cierto nivel de activación de nitrógeno, que hace que se haya consolidado como comunidad nitrófila; conservando altas proporciones de verdura en su composición; a la vez que aporta nitrógeno para el desarrollo del olivo y de su orla. Conviene aquí remarcar un mecanismo de cierta complejidad que implica tanto a la fauna, como al suelo y a la vegetación madura: Los animales pueden morder el olivo y otros árboles y arbustos, provocándoles daños de cierta consideración. Hacen a la vez vertidos de orina al suelo; estimulados incluso por haber comido alguna planta de efecto diurético; y esto provoca en el humus una reacción de descomposición retroalimentada, siempre que la temperatura sea lo suficientemente alta y haya humedad disponible. Una cantidad de nitrógeno mayor de lo normal queda entonces a disposición de las raíces de las plantas, con lo que los daños sufridos pueden ser restaurados con rapidez. También crecerán con fuerza las herbáceas más nitrófilas atrayendo presión de herbívoros y descargando así a las leñosas de la clímax... Y todo esto ha sucedido en un suelo espeso y maduro de pinar que no ha perdido productividad alguna durante el proceso.

 

¿Que intervenciones y estrategias se nos ocurren para aplicar estos datos, y otros consecuentes, a la producción permacultural de verdura nitrófila? Por ejemplo: Regar en las horas del día de máximo calor. Un, dos, tres, responda otra vez...

 

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Comentarios

26.09 | 19:26

Gracias. Un cordial saludo.

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17.09 | 10:26

Me gusta

...
30.08 | 16:29

Gracias Carmen. Quedo atenta.

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06.07 | 00:31

Hola Antonio, si efectivamente tiene que ver con la paleodieta pero desde un análisis científico basado en la bioquímica, la ecología y la antropología...

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